Bienvenida al año nuevo ¡Feliz 2014!

“Año nuevo, vida nueva” como si eso fuera tan fácil. Bueno, todo es proponérselo. Las ganas de cambiar, los objetivos a cumplir y el deseo de mejorar inundan los anuncios de la tele, las noticias, las redes sociales y las felicitaciones de amistades y familiares. Aunque creo que cualquier momento del año o de la vida es bueno para cambiar aquello con lo que no estás contento, tan sólo tienes que apretarte las tuercas, ponerte las pilas, para conseguir lo que cuesta más esfuerzo y, con un poco de suerte, se alcanza.

Mañana es el gran día en el que todos volveremos a tomarnos las uvas precipitadamente y a brindar, nos abrazaremos, nos emocionaremos y “haremos un balance de lo bueno y malo cinco minutos antes de la cuenta atrás”. Un año se va y entra otro año cargado de ilusiones.

Yo voy a hacer ahora el balance y he de decir que me siento afortunada más que nada porque mi conciencia está tranquila y feliz de pensar que ante cualquier adversidad me sobrepongo y ante cualquier problema me crezco, ante cualquier desavenencia olvido el agravio y ante cualquier necesidad de los que me rodean ahí estoy para ayudar siempre. Por eso duermo tranquila y el balance de 2013 de cómo me ha ido el año y de lo que vivo hoy, a pesar de los inconvenientes que he sorteado, es positivo y agradezco a la fortuna, a mi insistencia, a mi constancia y al factor suerte la situación en la que estoy. Lo negativo simplemente lo aparto de mi camino. No quiero ni que me amargue ni que me impida seguir.

Lo importante de todo es que intentemos ser mejores con nosotros mismos y con los que nos rodean. Ser conscientes de que podemos hacer cuanto nos plazca, que no hay meta inalcanzable, que los sueños se pueden hacer realidad y que la felicidad hay que buscarla nos da fuerzas para recibir este nuevo año.

… Aunque no todo es esfuerzo, por eso, si se le puede pedir a la suerte… le diré esta noche un deseo que tengo ahí guardado… quizás me lo conceda.

¡Que en este 2014 nos levantemos con ilusión todos los días!

¡Salud, Trabajo y Amor!

¡Feliz 2014!

 

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Un feliz reencuentro

 Ayer sábado 14 de diciembre de 2013 fue el día elegido para celebrar copiosas cenas de Navidad de empresas, ayuntamientos, amistades y de diversa índole que, de forma precipitada y haciendo hueco en las agendas de quien las tiene apretadas, abarrotaban (afortunadamente) los bares y restaurantes. Entre esas comidas navideñas, y por casualidad, un grupo de compañeros de la Facultad de Psicología matriculados en primero de Psicología en el curso 1997 organizamos un reencuentro de tan sólo unos cuantos pero que ha servido para retomar contactos y ampliar, para la próxima ocasión, a un macro reencuentro.

Diez años son… ¿muchos años? Bueno, son algunos, los bastantes como para poder contar el discurrir de nuestras vidas desde el año 2001-02 en los que terminamos la carrera hasta la actualidad y no parar de hablar durante diez horas.

Cuando salí de Alhaurín me pregunté qué diferencias me iba a encontrar en los compañeros, cómo les habría ido la vida a la par que recordaba momentos de estudio, risas, preparativos para exámenes y demás que viví durante la carrera. Pensé en la de tiempo que había compartido con quienes nos matriculamos aquel año y cuánto ha dado de sí el estudio de Psicología.

A la cita acudimos Curro, Antonio, Gabi y su novia Sonia, Gonzalo con su mujer María, Janet, Vane con su hija Minerva y una servidora. Entre Gabi y Gonzalo han organizado este encuentro que, sin lugar a dudas, vamos a repetir en breve.

En el almuerzo no paramos de hablar ni un sólo momento. Decir que la euforia embargaba el local no es una exageración: las risas y carcajadas, las sonrisas plasmadas en las caras de los comensales, las anécdotas, los recuerdos, los profesores, los compañeros ausentes, el viaje a Praga, qué será de…, habeis vuelto a ver…., me encontré una vez con…., me dijeron que fulanito está en…, así pasamos un almuerzo de lujo recordando momentos pasados sin dejar de desdibujarse la sonrisa en nuestras caras. Momentos de felicidad afianzados por la alegría de haber elegido esa carrera y habernos conocido, además de las múltiples salidas que ofrece pues, como diría Gonzalo: “Es la carrera que tiene más salidas: un psicólogo sirve para evaluar, pa coger ajos, pa trabajar de cajera, pa coger aceitunas, pa limpiar, pa la vendimia, pa varear… pa to!!”. Y es verdad, no le tememos a ná y estamos capacitados para todo.

Además de las ocupaciones familiares y de ocio que todos tenemos, Gonzalo trabaja feliz en una residencia de mayores y tiene su propia consulta de psicología clínica, Janet se dedica al área geriátrica, Antonio continúa con el negocio familiar, Curro también tiene un negocio familiar, Gabi se dedica al área de menores y, paralelamente, pasa consultas de psicología clínica, Vanesa trabaja en la Universidad como docente y pasa consultas de psicología clínica y la que firma esto pues se dedica a la docencia y, de vez en cuando, también pasa consultas clínicas. Y todos continuamos formándonos como mejores profesionales.

La reunión terminó en la casa de Gabi y Sonia. Gabi amenizó con sus canciones, intentamos sacar unos fandangos aunque no fue posible (pa la próxima sale) y así pasamos un rato más entre amigos. Con el recuerdo reciente de ayer puedo decir que me siento orgullosa de ese grupo de amigos que conocí la tarde del 1 de octubre de 1997 en el aula del patio izquierdo de la facultad de Psicología de Málaga. Nos vemos pronto, amig@s!

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Nelson Mandela “Madiba”

Sentimos todos al unísono por una vez, con la esperanza de que la realidad se puede cambiar a mejor, con la ilusión de ser mejores, con el deseo de vivir en igualdad, el sentimiento de humanidad que a todos nos envuelve. Hoy vivimos envueltos por el recuerdo de ese gran hombre que soñó con que podía hacer realidad su sueño, el sueño de tantos otros.

Johannesburgo ha sido hoy el epicentro informativo, emocional, político y no sólo eso porque desde allí se expandía, de nuevo, la oleada de humanidad que encendió Madiva. El ejemplo de su vida debe servirnos a todos en la construcción de una sociedad hecha por personas de valores candentes proyectados hacia nosotros mismos.

La grandeza de este hombre no se difuminará por más que pasen los años. Su vida, su obra y su recuerdo siempre permanecerán vivos como referentes en las sociedades. Todos hemos sido uno hoy por ti, porque tú has hecho que esa unión sea una realidad. Deseo que tu ejemplo perviva en la memoria de esta generación y de las generaciones venideras, que permanezca vivo tu recuerdo y que nunca se borre de tu rostro tu eterna sonrisa.

Hasta siempre, Madiva.

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Un altar en calle Ermita

El otro día me sorprendí al ver que tan sólo cuatro casas más abajo de la mía estaban haciendo un altar. El alboroto de unos y otros me empujó a salir de mi casa y me dirigí, sin pensarlo, a la casa de mi vecina Josefa. Mientras encaminaba mis pasos recordé un altar que hicieron las vecinas de la calle hace veinte años con motivo del paso del Corpus Cristi por la calle Ermita, concretamente en la casa de mi tita Lolita, y cómo las vecinas iban aportando sus enseres para engalanarlo de la mejor manera. Era la primera y única referencia de un altar en mi calle que guardo en mi memoria.

Cuando llegué a la casa de Josefa me encontré en la puerta un grupo de personas que se afanaban por terminar el altar y trabajaban contrarreloj. Unos arreglaban flores, Yolanda daba los últimos retoques de costura y planchado, otro estaba colocando las telas a modo de telón de fondo, los niños de mi vecina Paqui les quitaban las hojas a unos ramos de olivos para echarlas luego a los pies del altar, Lucas ayudaba arrimando cosas, Cártama dirigiendo, Rosa llegaba de comprar cosas de última hora y Paqui andaba vistiendo una mesa a la par que indicaba, en respuesta a las incesantes preguntas sobre dónde estaban las cosas: la flores ahí en el cuartillo, los penachos en la esquina, las palmas detrás de la puerta, el estandarte en el cuarto de dentro, el libro sobre la mesa con su atril…

El motivo de estar en esa tarea había que buscarlo en la celebración única e histórica del Mater Dei, organizado con motivo del Año de la Fe, y que invitaba a procesionar las imágenes marianas del municipio: Dolores, Soledad y Esperanza el día 16 de noviembre de este 2013 y, lo mismo que sucedía en calle Ermita simultáneamente pasaba en el Pasaje del Chorrillo y en la Avenida de España: vecinos y cofrades se esforzaban en embellecer altares a las imágenes marianas de Dolores y Soledad.

 No quería dejar pasar la oportunidad de dedicar unas palabras a mi vecina Paqui, que me ha mandado algunas fotos del momento. Con ellas os dejo y con sus palabras tan íntimas nacidas de la devoción y de su sentir cofrade. Enhorabuena a vosotras “las pisadas  de la Esperanza”

 Querida amiga desde la infancia,quiero contarte algo… …..desde siempre he sido cofrade ( como tú bien sabes), he sido nazarena de varias secciones,mantilla,ayudar en la Cofradía…. Pero hasta este año no he sentido el más grande de los sentimientos cofrade,llevar sobre tus hombros a María,madre de Dios. Sin quererlo Esperanza me llamó,para ser una de sus pisadas,porque así es como cariñosamente nos llamamos entre nosotras ” las pisadas de Esperanza”, pisadas de mujer,llevando a la más grande de las mujeres ( para nosotr@s ,los cristian@s). La labor de la mujer cofrade ha sido siempre la de ayudar y trabajar desde un segundo plano,o bien de figuración en cortejos procesionales. Pues bien,llegó la hora de ponerse en primera línea ( aunque ello conlleve numerosas criticas), se nos mide al milímetro cada paso que damos,pero eso no importa. No se trata de medirse con nadie,se trata de que tod@s somos capaces de hacer una misma labor; tanto hombres como mujeres. Por otra parte,qué sentimiento más grande cuando el mayordomo da la última llamada de campana,bajamos el trono…..nuestros corazones se aceleran por los momentos vividos,las lágrimas corren por las mejillas ( lo hemos dado todo), y te abrazas a tus compañeras de varal…personas que apenas conoces,a veces,pero a las que ya te une un sentimiento de por vida……todas somos una. Nuestro mayordomo y capataces nos felicitan,nos congratulamos mutuamente,son hombres con una gran trayectoria llevando tronos,y no pueden terminar de creer lo que han vivido. El cuerpo está vencido,pero…¡ qué importa eso!…. Hemos sido tus pisadas, Esperanza .

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